Una reflexión de Mónica Obando, Head of HR de Envista Holdings, sobre autenticidad, merecimiento y una forma diferente de mirar el talento.
Un CV ordena experiencia. Un cargo define responsabilidades. Una entrevista intenta predecir desempeño. Pero ¿cuánto de lo que vemos en una persona responde realmente a quién es y cuánto a las etiquetas con las que aprendimos a evaluar talento?
Durante Speed Dating de Talento Costa Rica, Mónica Obando propuso justamente hacer el ejercicio contrario: desetiquetar.
Su punto de partida fue una pregunta incómoda y especialmente relevante para quienes toman decisiones de contratación: ¿estamos percibiendo autenticidad o simplemente aquello que nos hemos programado para ver?
01. La autenticidad como verdadera credencial.
Más allá de aquello que puede escribirse en un currículo, Mónica pone el foco en lo que una persona lleva a una conversación profesional cuando deja de intentar responder a una expectativa y empieza a mostrarse desde un lugar auténtico.
02. Los límites también hablan de talento.
Su planteamiento incorpora algo poco habitual en las conversaciones sobre empleabilidad: entender los límites como parte de la seguridad personal, no como una debilidad.
03. Invertir en el “ser”.
La presentación propone mirar el desarrollo profesional más allá de conocimientos, cargos y credenciales: “La inversión en el Ser es el único activo que nadie nos puede quitar”.
04. Liderar también es cambiar la mirada.
Mónica cierra planteando que el liderazgo comienza cuando dejamos de mirar “subordinados” y empezamos a mirar personas merecedoras.
¿Qué valor llevamos a una conversación profesional que no figura en nuestro CV?
4) ¿Qué sucede cuando una oportunidad aparece antes de que sintamos que estamos completamente preparados para ella?
En una nueva edición de Speed Talks, Gabrielle Britton, neurocientífica y directora de Cevanix, conversó sobre confianza, aprendizaje y las decisiones que tomamos frente a una oportunidad profesional. Una conversación que también abrió una pregunta relevante para quienes buscan talento: ¿hasta qué punto seguimos esperando encontrar el perfil perfecto?
Estar preparado no significa cumplir con todo
Esperar a reunir cada requisito antes de avanzar puede convertirse en una barrera. Gabrielle señala que parte de esa confianza se construye aprendiendo a reconocer las propias fortalezas, identificar aquello que todavía necesitamos desarrollar y evitar que esas brechas definan hasta dónde creemos que podemos llegar.
Los modelos que tenemos alrededor también importan. Ver a otras personas ocupar determinados espacios, liderar proyectos o construir carreras que alguna vez parecieron lejanas puede ampliar nuestra propia percepción de lo posible.
El fit también se construye
Pero la conversación no se queda del lado de quien busca una oportunidad.
Desde las empresas también existe el desafío de encontrar el llamado fit perfecto. Y, como señala Gabrielle, ese encaje no siempre existe. En ocasiones, durante una conversación aparecen capacidades interesantes en una persona que ni siquiera habían sido consideradas al momento de definir la posición.
En un mercado laboral atravesado por la inteligencia artificial, nuevas formas de trabajo y roles que evolucionan cada vez más rápido, las habilidades empiezan además a trasladarse entre disciplinas y contextos diferentes.
Eso obliga a ampliar la mirada: una trayectoria profesional ya no necesariamente se construye siguiendo una línea perfectamente definida.
Aprender también forma parte de la oportunidad
Hay requisitos que pueden ser indispensables para determinadas posiciones. Pero no cumplir con cada punto de una descripción no significa necesariamente que una conversación no tenga sentido.
Gabrielle propone mantener una mentalidad abierta: explorar, conversar, investigar y entender que una oportunidad también puede ser un espacio desde el cual desarrollar nuevas capacidades. Para las organizaciones, implica reconocer que contratar no siempre consiste en encontrar a alguien que llegue con todo resuelto; el aprendizaje también continúa dentro de la empresa.
Un mercado en movimiento necesita miradas más abiertas
La flexibilidad, la creatividad y la capacidad de seguir aprendiendo aparecen entonces como elementos centrales para desenvolverse en un contexto profesional que cambia rápidamente.
Quizás por eso, repensar el fit no significa dejar de buscar aquello que una posición necesita. Significa ampliar la conversación sobre dónde puede estar el talento y qué puede llegar a convertirse en una oportunidad.